miércoles, 9 de febrero de 2022

Mis dos últimas salidas, mismos lugares, misma falda.

 


Este sábado pasado después de un año y 10 meses pude volver a oír ese toc, toc que hacen mis zapatos al caminar por las calles de la ciudad. 

Viajé a la Ciudad de México para descansar y principalmente ver a mi hija que vive en Europa y se tomó unas vacaciones. Originalmente tenía todos los días con compromisos familiares, o sea que no iba a poder salir a pasear hermosa mente vestida. Pero el viernes me cancelaron una reunión con mis primos, por lo que el sábado me quedó libre. Así es que decidí arreglarme el sábado e ir al cine y después a cenara.

 Camino al centro de Coyoacan


Le comenté a mi hermano de mis planes, le pregunté si me acompañaba y me dijo que sí. Le dije que el plan era que en la maña fuéramos a desayunar después a comprar croquetas para los gatos de mi hermano. Aquí quiero aclarar que cuando salgo de paseo no como ni bebo nada durante todo el día, hasta la noche que voy a cenar a un restaurante, esto los hacía para no tener que utilizar un baño durante mi paseo, pues me daba miedo que me reconocieran y se hiciera un escándalo. Pero desde mi última salida que fue el 19 de enero de 2019, me dio tanta hambre que fuimos a desayunar mi hermano y yo. Me tomé como un litro de jugo de naranja, pensando que  rápido me darían ganas de de ir al baño, pero nada.  Ese día mi hermano no me pudo acompañar, así es que me arreglé y  me fui, primero fui al centro de Coyoacán, de ahí a la cineteca y finalmente a cenar al restaurante Sanborns de los pajaritos. Cuando salí  del cine ya tenía muchas ganas de orinar, agarré mucho coraje y decidí ir al baño de mujeres, al llegar había una cola muy grande, así que me concentré y pude controlar las ganas de orinar, decidí esperarme al restaurante. Llegué al Sanborns al 10 para las 11 horas y sin pensarlo me subí a los baños, me alegré al ver que no había ni una sola chica dentro del baño. Entré con tranquilidad a un cubículo, cerré y me dispuse a orinar sentada en el retrete, agudizando mi oido por si entraba alguna chica. Terminé me paré y antes de salir del cubículo arreglé mi falda, salí ya tranquila y segura de mi misma, me lavé las manos y hasta tuve tiempo de tomarme dos fotos, una dentro del baño y otra saliendo. 

Entre al baño antes de ir a cenar

Bajé al restaurante y con toda tranquilidad entré, había pocos  comensales y cada quién estaban en sus asuntos, así es que me senté con toda tranquilidad. Se acercó la mesera y con una sonrisa me dio la carta, le di las gracias y le dije que ya sabía que pedir, unas enchiladas de mole y un jugo de naranja.

Al final regresé a la casa feliz de mi paseo. 
Esperando mis enchiladas de mole


Mi peluca peinada para una fiesta.
Regresando a mi relato, a las 3 pm entré a bañarme y después empecé a maquillarme y vestirme, escogí una falda nueva de líneas negras sobre blanco, una blusa negra con encaje en las mangas y mi peluca que llega a mis hombros. La peluca la mandé peinar el día anterior, le solicité a la chica que me atendió que solo le diera un pequeño volumen, al recogerla el sábado, me encontré que la peino como para una fiesta, estaba el peinado muy bonito, pero creo que iba a llamar mucho la ℅, así es decidí no ponérmela.

Bueno, me puse la falda, la blusa y, se me veía muy mal la falda, era necesario ponerme mis postizos de cadera y glúteos, pero no encontré las fajas que llevan los postizos, creo que las lave la última vez que estuve en casa de mi hermano y no sé donde las puse, así es que no podía ponerme los postizos, por lo que tuve que ponerme la falda que usé en las fotos de arriba. Esa falda debido a su corte no es necesario de ponerme los postizos. 

Me vestí como había pensado con mi falda guinda y mi blusa negra de encaje, le pedí a mi hermano que me tomara una foto, al verla no me gustó, ni la peluca, pues ese peinado es para una mujer joven y pues por más maquillaje, represento mi edad. Tampoco me gustó la combinación negro con guinda, así es que decidí entrar a la casa y  cambiarme la blusa y peluca.

Lista para salir, pero me arrepentí y me cambié la peluca y la blusa.


Al fin nos fuimos, pero ya no íbamos tener tiempo de ir al centro de Coyoacán pero si tener tiempo para pasar a mi prepa, Preparatoria 6 Antonio Caso en Coyoacán. Nos fuimos por el segundo piso del periférico , así es que llegamos rápido y curiosamente no había tráfico, por lo que llegamos a la Prepa, le pedí a mi hermano que me tomara una foto, donde me tomé en enero de 2019 antes de la pandemia.

La misma falda, con casi dos años de diferencia


Cuando nos fuimos de la Prepa toda vía faltaban 45 minutos para que empezara la película, así es que manejé lo más despacio posible sin obstruir el tránsito. Llegamos y pudimos estacionarnos hasta el 4ª piso nos bajamos del auto y admiramos la vista.

En el estacionamiento de la Cineteca antes de entrar al cine.


Fuimos a la taquilla,  entonces mi hermano me dijo que en lo que compraba los boletos, él iba al baño, pues el toma diuréticos y es la hora que le empiezan hacer efecto. Me forme y al ir a comprar los boletos para ver La Crónica Francesa, me dicen que ya están agotadas las entradas, entonces le pregunté a la chica que otra película había con ese horario y me dijo que eran dos, una que tenía que ver con el espejo de la madrastra de Blanca Nieves, realmente es una de esas películas cargadas de psicología, y sinceramente no estaba para ver algo así, la otra se llama "Papicha: Niña Hermosa", me decidí por esta película. Al encontrarme a mi hermano, le platique el cambio de programa y pues nos dijimos a ver sí no nos arrepentimos, nos reímos. No nos arrepentimos, una película maravillosa, Hace mucho que no veía una película tan hermosa, pese a las dos cenas trágicas. Trata de una chica de 17 años en Argelia en una época de guerra civil donde ella lucha por que las mujeres también tiene el derecho de hacer lo que más les gusta.

Entramos 10 minutos antes que empezara la función y mi hermano me tomo esta foto, al empezar la película la sala estaba llena.


Al salir de la película, mi hermano me dijo que si tendría que ir al otro edifico para entra al baño, Le dije que de seguro que en el edifico que estábamos debería haber  baños, le preguntamos a un vigilante y nos indicó que al fondo había baños, junto a la sala 1. Fuimos rápido pues mi hermano le urgía entrar al baño. 
Al llegar, efectivamente no había nadie, mi hermano entró y yo me quedé esperando, aunque ya me estaba haciendo efecto edl jugo de naranja me tomé en el desayuno, así es que lo pensé y como no vi a ninguna mujer, decidí entrar, había tres cubículos dos ocupados y uno desocupado, así es que tranquilamente entré. Gracias a que no me puse los postizos solo tuve que bajarme las pantimedias y la pantaleta, me senté, en lo esperaba para terminar, oí levemente que salía una de las chica. No se oía nada, solo veía el reflejo del piso que se movían  sombras. Terminé, me paré y me tomé un poco de tiempo de acomodar mi pantaleta, mis pantimedias y la falda, así es que tomé como un inmuto en esos menesteres, salí, y para mi sorpresa había cinco chicas esperando y una lavándose las manos, rápido la chica del frente de la fila entró al cubículo que desocupe (dejé muy limpio el retrete,  como cualquier dama) y espere a que la chica del lavabo los dejar libre. Me lavé las manos, tomé un papel para secarme las manos en lo que salía, tiré el papel a un cesto y por fin salí del baño, mi hermano no sabía donde estaba, pues se supone que yo no iba a entrar al baño. En lo que nos íbamos le platiqué por que decidí entrar.


Después de salir del baño vamos en dirección al estacionamiento.

Salimos de la cineteca y decidí que fuéramos al cenar al Sanborns de los pajaritos, que se encuentra en lo que era la glorieta del Rivera. Entramos y nos atendió una mesera que la pobre se veía muy cansada, se ve que ya tenía muchas horas trabajando, pedimos de cenar y durante la cenar estuvimos comentando la película…

Me tomé dos fotos y le pedí a la mesera que nos tomara una foto a mi hermano y a mi.


Esperando la cena.

Sentada muy derechita luciendo mi pecho (es natural)

Con mi hermano.

Terminamos y mi hermano me tomó dos fotos, una pagando y una saliendo del restaurante.




 

Pagando la cena

Saliendo del rastaurante



Finalmente nos fuimos a casa, al llegar me hice un café y me puse a terminar un documento de mi trabajo.



Preparándome para trabajar un poco antes de dormir.

En pleno trabajo, tomando un café.


 Gracias por haber leído esta aventurita., 

Saludos les mando un beso y un abrazo.







 






 











 







 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Alma Delia

Almadelia dijo...

Felicidades querida amiga, siempre contar con la familia es increíble,te mando muchos saludos y ojalá algún día nos conozcamos.

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