miércoles, 9 de febrero de 2022

Mis dos últimas salidas, mismos lugares, misma falda.

 


Este sábado pasado después de un año y 10 meses pude volver a oír ese toc, toc que hacen mis zapatos al caminar por las calles de la ciudad. 

Viajé a la Ciudad de México para descansar y principalmente ver a mi hija que vive en Europa y se tomó unas vacaciones. Originalmente tenía todos los días con compromisos familiares, o sea que no iba a poder salir a pasear hermosa mente vestida. Pero el viernes me cancelaron una reunión con mis primos, por lo que el sábado me quedó libre. Así es que decidí arreglarme el sábado e ir al cine y después a cenara.

 Camino al centro de Coyoacan


Le comenté a mi hermano de mis planes, le pregunté si me acompañaba y me dijo que sí. Le dije que el plan era que en la maña fuéramos a desayunar después a comprar croquetas para los gatos de mi hermano. Aquí quiero aclarar que cuando salgo de paseo no como ni bebo nada durante todo el día, hasta la noche que voy a cenar a un restaurante, esto los hacía para no tener que utilizar un baño durante mi paseo, pues me daba miedo que me reconocieran y se hiciera un escándalo. Pero desde mi última salida que fue el 19 de enero de 2019, me dio tanta hambre que fuimos a desayunar mi hermano y yo. Me tomé como un litro de jugo de naranja, pensando que  rápido me darían ganas de de ir al baño, pero nada.  Ese día mi hermano no me pudo acompañar, así es que me arreglé y  me fui, primero fui al centro de Coyoacán, de ahí a la cineteca y finalmente a cenar al restaurante Sanborns de los pajaritos. Cuando salí  del cine ya tenía muchas ganas de orinar, agarré mucho coraje y decidí ir al baño de mujeres, al llegar había una cola muy grande, así que me concentré y pude controlar las ganas de orinar, decidí esperarme al restaurante. Llegué al Sanborns al 10 para las 11 horas y sin pensarlo me subí a los baños, me alegré al ver que no había ni una sola chica dentro del baño. Entré con tranquilidad a un cubículo, cerré y me dispuse a orinar sentada en el retrete, agudizando mi oido por si entraba alguna chica. Terminé me paré y antes de salir del cubículo arreglé mi falda, salí ya tranquila y segura de mi misma, me lavé las manos y hasta tuve tiempo de tomarme dos fotos, una dentro del baño y otra saliendo. 

Entre al baño antes de ir a cenar

Bajé al restaurante y con toda tranquilidad entré, había pocos  comensales y cada quién estaban en sus asuntos, así es que me senté con toda tranquilidad. Se acercó la mesera y con una sonrisa me dio la carta, le di las gracias y le dije que ya sabía que pedir, unas enchiladas de mole y un jugo de naranja.

Al final regresé a la casa feliz de mi paseo. 
Esperando mis enchiladas de mole


Mi peluca peinada para una fiesta.
Regresando a mi relato, a las 3 pm entré a bañarme y después empecé a maquillarme y vestirme, escogí una falda nueva de líneas negras sobre blanco, una blusa negra con encaje en las mangas y mi peluca que llega a mis hombros. La peluca la mandé peinar el día anterior, le solicité a la chica que me atendió que solo le diera un pequeño volumen, al recogerla el sábado, me encontré que la peino como para una fiesta, estaba el peinado muy bonito, pero creo que iba a llamar mucho la ℅, así es decidí no ponérmela.

Bueno, me puse la falda, la blusa y, se me veía muy mal la falda, era necesario ponerme mis postizos de cadera y glúteos, pero no encontré las fajas que llevan los postizos, creo que las lave la última vez que estuve en casa de mi hermano y no sé donde las puse, así es que no podía ponerme los postizos, por lo que tuve que ponerme la falda que usé en las fotos de arriba. Esa falda debido a su corte no es necesario de ponerme los postizos. 

Me vestí como había pensado con mi falda guinda y mi blusa negra de encaje, le pedí a mi hermano que me tomara una foto, al verla no me gustó, ni la peluca, pues ese peinado es para una mujer joven y pues por más maquillaje, represento mi edad. Tampoco me gustó la combinación negro con guinda, así es que decidí entrar a la casa y  cambiarme la blusa y peluca.

Lista para salir, pero me arrepentí y me cambié la peluca y la blusa.


Al fin nos fuimos, pero ya no íbamos tener tiempo de ir al centro de Coyoacán pero si tener tiempo para pasar a mi prepa, Preparatoria 6 Antonio Caso en Coyoacán. Nos fuimos por el segundo piso del periférico , así es que llegamos rápido y curiosamente no había tráfico, por lo que llegamos a la Prepa, le pedí a mi hermano que me tomara una foto, donde me tomé en enero de 2019 antes de la pandemia.

La misma falda, con casi dos años de diferencia


Cuando nos fuimos de la Prepa toda vía faltaban 45 minutos para que empezara la película, así es que manejé lo más despacio posible sin obstruir el tránsito. Llegamos y pudimos estacionarnos hasta el 4ª piso nos bajamos del auto y admiramos la vista.

En el estacionamiento de la Cineteca antes de entrar al cine.


Fuimos a la taquilla,  entonces mi hermano me dijo que en lo que compraba los boletos, él iba al baño, pues el toma diuréticos y es la hora que le empiezan hacer efecto. Me forme y al ir a comprar los boletos para ver La Crónica Francesa, me dicen que ya están agotadas las entradas, entonces le pregunté a la chica que otra película había con ese horario y me dijo que eran dos, una que tenía que ver con el espejo de la madrastra de Blanca Nieves, realmente es una de esas películas cargadas de psicología, y sinceramente no estaba para ver algo así, la otra se llama "Papicha: Niña Hermosa", me decidí por esta película. Al encontrarme a mi hermano, le platique el cambio de programa y pues nos dijimos a ver sí no nos arrepentimos, nos reímos. No nos arrepentimos, una película maravillosa, Hace mucho que no veía una película tan hermosa, pese a las dos cenas trágicas. Trata de una chica de 17 años en Argelia en una época de guerra civil donde ella lucha por que las mujeres también tiene el derecho de hacer lo que más les gusta.

Entramos 10 minutos antes que empezara la función y mi hermano me tomo esta foto, al empezar la película la sala estaba llena.


Al salir de la película, mi hermano me dijo que si tendría que ir al otro edifico para entra al baño, Le dije que de seguro que en el edifico que estábamos debería haber  baños, le preguntamos a un vigilante y nos indicó que al fondo había baños, junto a la sala 1. Fuimos rápido pues mi hermano le urgía entrar al baño. 
Al llegar, efectivamente no había nadie, mi hermano entró y yo me quedé esperando, aunque ya me estaba haciendo efecto edl jugo de naranja me tomé en el desayuno, así es que lo pensé y como no vi a ninguna mujer, decidí entrar, había tres cubículos dos ocupados y uno desocupado, así es que tranquilamente entré. Gracias a que no me puse los postizos solo tuve que bajarme las pantimedias y la pantaleta, me senté, en lo esperaba para terminar, oí levemente que salía una de las chica. No se oía nada, solo veía el reflejo del piso que se movían  sombras. Terminé, me paré y me tomé un poco de tiempo de acomodar mi pantaleta, mis pantimedias y la falda, así es que tomé como un inmuto en esos menesteres, salí, y para mi sorpresa había cinco chicas esperando y una lavándose las manos, rápido la chica del frente de la fila entró al cubículo que desocupe (dejé muy limpio el retrete,  como cualquier dama) y espere a que la chica del lavabo los dejar libre. Me lavé las manos, tomé un papel para secarme las manos en lo que salía, tiré el papel a un cesto y por fin salí del baño, mi hermano no sabía donde estaba, pues se supone que yo no iba a entrar al baño. En lo que nos íbamos le platiqué por que decidí entrar.


Después de salir del baño vamos en dirección al estacionamiento.

Salimos de la cineteca y decidí que fuéramos al cenar al Sanborns de los pajaritos, que se encuentra en lo que era la glorieta del Rivera. Entramos y nos atendió una mesera que la pobre se veía muy cansada, se ve que ya tenía muchas horas trabajando, pedimos de cenar y durante la cenar estuvimos comentando la película…

Me tomé dos fotos y le pedí a la mesera que nos tomara una foto a mi hermano y a mi.


Esperando la cena.

Sentada muy derechita luciendo mi pecho (es natural)

Con mi hermano.

Terminamos y mi hermano me tomó dos fotos, una pagando y una saliendo del restaurante.




 

Pagando la cena

Saliendo del rastaurante



Finalmente nos fuimos a casa, al llegar me hice un café y me puse a terminar un documento de mi trabajo.



Preparándome para trabajar un poco antes de dormir.

En pleno trabajo, tomando un café.


 Gracias por haber leído esta aventurita., 

Saludos les mando un beso y un abrazo.







 






 











 







 

viernes, 22 de marzo de 2019

Tomando Copas con una Amiga




Tomando copas con una amiga

Revisando mis fotos antiguas, me encontré una foto tomando una copa con una amiga, ya anteriormente se las había mostrado, pero no les he contado la historia.

Cuando estuve en la primaria, me hice amigo de una niña muy bonita, bueno, al menos a mi me parecía. Hago una nota: es curioso, me gusta travestirme y de hecho, mi ropa interior es de chica y la usó aproximadamente desde 1975, que es cuando empecé a trabajar formalmente. Regresando al relato, A Mariana la dejé de ver al salir de la secundaria y no volví a verla hasta 30 años después. Obviamente, no nos reconocimos, sino estábamos esperando entrar al médico, cuando salió la enfermera y me llamó por mi nombre, entré a mi revisión. Al salir vi que una señora se aproximó a mí, me preguntó si había ido a la primaria Novoa en la colonia Portales, le dije que sí, se le hizo una sonrisa enorme y me dijo, soy Mariana, ¿no te acuerdas de mi? Se me engrandecieron los ojos y simplemente la abracé y correspondientemente nos besamos las mejillas, como ambos teníamos tiempo, fuimos a tomar un café y ponernos de acuerdo. Obviamente ambos estábamos casados con hijos y ambos, estábamos en nuestro segundo matrimonio. Ambos somos muy  felices con nuestras parejas. El resto del año nos vimos unas cuatro veces para platicar de aquellos tiempos de niños. En la cuarta cita, estrené una medias y liguero que mi esposa me había regalado, me puse mis pantalones de mezclilla mi camiseta con el escudo del club de fútbol del los Pumas de la UNAM y me fui a la cita con Mariana.


Nos sentamos en un gabinete, así es que la pierna de mi pantalón quedaba a su vista. Entonces ella notó el broche del liguero, vi que hizo una cara de rareza pero no dijo nada, obviamente mi cara se enrojeció un poco, pero seguimos platicando y tomando un café, pero ella no dijo absolutamente nada. En la siguiente cita, no se aguantó y me lo soltó directamente, oye Fer, el otro día note que en tu pierna traía un “chipotito”, ¿era un defecto del pantalón? Además vi que tu cara se puso roja. Nuevamente se enrojeció mi cara y le dije, esta bien te voy a contar, lo que pasa es que soy travesti, y siempre traigo ropa interior de mujer. ¿Y en este momento traes pantaletas? - Me preguntó, - sí, traigo pantaletas, un brasier y tobimedias. Me hizo que le enseñara cada una de las prendas. Lo hice echando ojo que nadie más viera. Oye Fer y cómo es que te casaste, entonces la paré y le dije, mi querida Mariana, desgraciadamente todo el mundo piensa que si te gusta usar ropa de mujer, automáticamente eres homosexual, y no, mi querida Mariana, habemos muchos travestis que somos heterosexuales. De hecho, tu fuiste la primera chica que me atrajo mucho y, tanto en la secundaría y prepa siempre estuve enamorado de las mujeres. En la facultad conocía a la mamá de mis hijos, después de siete años nos divorciamos y, nada tuvo que ver mi travestismo con mi divorcio. A los cinco años conocí a mi esposa que la amo con locura. Mariana se quedo impresionada por todo lo que le dije, finalmente me pregunta si me hubiera gustado ser mujer. Le dije que no, me gustaba mucho ser hombre, me gustó mucho ser un niño, principalmente porque los juegos de niña  eran muy aburridos, en cambio los de niño era muy interesante, además, cundo estoy con una mujer, me sale mi hombría a todo lo alto y me siento muy, pero muy bien. ¿Pero entonces cómo es que te gusta travestirte? Mi querida Mariana, no lo sé y desde hace mucho tiempo que dejó de importarme esa pregunta. Te cuento en resumen esta historia: cuando estaba en la secundaria, y me ponía la ropa de mi mamá, me dije, cuando entre a la preparatoria ya no me pondré los vestidos de mi mamá. Al llegar la preparatoria, efectivamente ya no me puse la ropa de mi mamá, porque llegó una amiga de mis papás a vivir con nosotros, ella se llama Tina y era joven, así es que empecé a ponerme su ropa que estaba a la moda, es cuando surgieron las minifaldas. Pasó el tiempo y al terminar el primer año de mi licenciatura, me armé de valor e hice mi primera salida a la calle, obviamente la ropa que llevaba, tanto la blusa como la falda, eran de Tina, la ropa interior era mía, ya que Tina me las compró (posiblemente previendo que no usara su ropa interior). Aunque ya han visto mi primera foto de ese día, aquí se las vuelvo a pone, como mencioné, tanto la blusa la bolsa y la falda eran de ella, que depuse me las regaló.



La primera vez que salí a la calle usando minifalda
y blusa de mi amiga Tina, 1970
 A partir de ese día, decidí aceptarme tal y como soy, o sea, me gustan las chicas y me gusta vestirme como ellas. No te niego que hubo veces que sentía la curiosidad de saber por que me gusta vestir de mujer, pero esa interrogante no me quitó el sueño en ese entonces y, mucho menos me lo quita ahora mi querida Mariana.
Entonces Mariana me preguntó si aceptaba un día salir a tomar una copa como amigas, claro que sí, le dije, si quieres este viernes salimos, quedamos de acuerdo. 
Llegó el viernes, yo estaba nerviosa, pues era la primera vez que saldría con alguien conocido del pasado y, además nos teníamos un buen aprecio. A las tres de la tarde me fui a lo de Rochelle, allá cuando estaba por Av. del Taller, pedí que me maquillara sencillo, pues iríamos a tomar una copa a un bar en la tarde. Llevaba dos pelucas, una larga y una a los hombros. Mi amiga Rochelle fue la que me maquilló y yo decidí ponerme la peluca larga.

Me subí a mi auto y me dirigí a su casa, al llegar vi que ella estaba despidiéndose de su mamá y hermano que habían ido a visitarla ese día. Ella me vio de reojo y me hizo una seña de que esperara un poco. Como a los 10 minutos salió y nos saludamos como dos chicas. Obviamente me dijo que me veía muy bien, que ahora seríamos amigas.

Yo iba a arrancar el auto y me dijo, no, necesito ir a Liverpool de Polanco y hay mucho congestionamiento, vámonos en taxi, accedí y salí del auto, en eso vi que observaba mis movimientos. Paramos un taxi que nos llevó a Liverpool. Nos bajamos, intenté pagar el taxi, pero ella me detuvo y pagó el taxi, me sentí extraña, pues siempre que acompañaba a una dama, era yo el que pagaba. Entramos y nos dirigimos a la sección de complementos para dama. Yo estaba un poco nerviosa, pues era la primera vez que entraba a una tienda departamental. Me di cuenta  que las dependientas de perfumería me veían y sonreían, o sea, que me veían como una señora más de todas las que estábamos en perfumería. Eso me dio mucha confianza y seguí caminando atrás de mi amiga, que en ese momento estaba viendo unas carteras de mujer. En el taxi me había comentado que tenía que comprarle un regalo a la maestra de Amanda, su hija, pues el lunes era cumpleaños de la maestra, que además era su amiga.

Se decidió por una cartera roja marca CLOE, preciosa, solo porque yo estaba estrenando una, no me la compré. Fuimos a la caja y mi amiga pagó con un monedero electrónico de Liverpool. Ella me empezó a platicar sobre su monedero, en eso le dieron su tarjeta, la guardó y empezamos a irnos, como había mucha gente, dejé que ella pasara y yo fui detrás de ella, en eso oí a la empleada decirme “señora”, voltee y me extendió la bolsa donde estaba la cartera, por estar platicando mi amiga y yo, ella la dejó en el mostrador la compra, le di las gracias a la señorita y ella me sonrió.

Ya nos íbamos, y se me ocurrió que me tomara una foto en el primer piso, desde donde se ve la planta baja y la famosa araña  giratoria. En esa época, en ese piso estaba la la sección de ropa íntima, entonces mi amiga se dio cuenta y me dijo, ponte ahí para tomarte una foto junto a la ropa íntima.

Salimos de Liverpool y antes de tomar un taxi de regreso a su casa, me dijo que fuéramos a tomar una copa, que ella conocía un pequeño bar, así es que empezamos a caminar y a unas tres cuadras lo encontramos, pero se ve que la cajera estaba en un mal momento, pues quería obligarnos a sentarnos en un lugar muy incómodo, así es que nos fuimos, le dije a mi amiga, por que no vamos al Sanborns que está como a otras tres cuadras, y ahí hay una bar. Al llegar subimos las escaleras, pues el bar está en la planta alta. Al entrar, solo había una mesa ocupada por dos señores, el mesero se nos acercó y nos dio la bienvenidas, adelante señoras, pueden escoger donde sentarse. Escogimos una mesa al centro del bar. Inmediatamente nos dijo que si ya sabíamos que íbamos a tomar, mi amiga pidió una piña colada y yo un daiquirí con ron havana 7 años. Mi amiga se impresionó por mi petición, me dijo que ella pensaba que yo no bebía, le contesté que efectivamente, no bebía, pero una vez que estuve en Cuba, había probado el daiquirí y desde entonces, es la única bebida que pido, nunca he probado otra, nos reímos.

Ella me preguntó que si aceptaba unas críticas sobre mi imagen, ¡claro que sí! Le contesté, eso me ayudaría mucho.  En general vistes muy bien y acorde a tu edad, (las dos somos de la misma edad), pero, por ejemplo, la pulseras que llevas en el tobillo, no se te ve bien, eso es para jovencitas, para nosotras es de mal gusto. Perfecto le dije, incluso la pulsera no es más que una cadenita de cuello que adapté para el tobillo, así es que la regresaré a una cadenita de cuello, jijiji, me reí. En eso, el mesero nos trajo nuestra copas, señoras aquí están sus bebidas, gracias le contestamos. Le dimos una probadita a nuestras copas, y como amigas, nos intercambiamos una probadita de nuestra copas, las dos coincidimos que mi daiquiri estaba mucho mejor que su piña colada.
Un segundo consejo, es que si vas a salir a cualquier lado que no sea de gala, tu pelo largo debe estar recogido o, usar pelo corto, lo más largo, es a los hombros, incluso si vas a una fiesta de gala con pelo largo, deberás usar un peinado que no dejé el pelo suelo en la espalda, pues eso en general es para chicas jóvenes, unos 50 años máximo. En ese momento se acercó el mesero, pues ya nos habíamos acabado las bebidas, le pedimos ahora dos daiquiris, nos sonreímos entre nosotras. De lo demás, me dijo mi amiga, estás estupenda, me di cuenta que dominas perfectamente los tacones altos, tus movimientos tanto al caminar como en este momento que estamos sentadas aquí, todos son completamente naturales de una mujer. No caes en las exageraciones que, en general delata a un hombre disfrazado de mujer. Después nos olvidamos de mi travestismo y empezamos hablar de nuestras familias, de la situación social tan mala de México, y otras cosas. Finalmente al terminar nuestra bebidas, pedimos la cuenta, ella me dijo que cuando varias amigas sale a un restaurante, en general se divide la cuenta, así lo hicimos. Ya para irnos le pedí al mesero si nos podía tomar una foto.

Salimos y tomamos un taxi, ya en su casa me dijo que no me invitaba a pasar pues estaban por llegar sus hijos, yo le dije no se apurara, que estaba consciente de que no era recomendable pasar. Nos despedimos con con un beso en la mejilla y un abrazo, para despedirnos mi amiga me felicitó y me dijo, Fer, eres toda una dama, te lo digo con toda sinceridad, y me da gusto que seamos amigas, yo sonreí y entré a mi auto.
Estoy muy triste, pues dos años depuse de esta maravillosa experiencia mi amiga Mariana falleció de cáncer de mama…
En el café de la Diversidad.


Como todavía era temprano, decidí irme al café que se encuentra en el Centro de Cultural de la  Diversidad, en la calle de Colima (la tercera foto corresponde a ese café). Finalmente me fui a mi casa.

A partir de ese día, tomé muy en cuenta los consejos de mi amiga Mariana. Y si pueden ver en mi colección de fotos, a partir de ese fabuloso día, uso mi peluca corta y, sinceramente creo que me veo mejor, pues por más maquillaje, la edad se nota y, soy feliz aun que pase el tiempo. Esta foto es la siguiente salida que hice, tomé en cuenta los consejos de mi amiga Mariana.
Mi siguiente salida, fue a una reunión. Aquí con mi fabulosa amiga Vicky.


Les mando un beso y un abrazo.



miércoles, 30 de enero de 2019

Visitando a una amiga en la mañana y saliendo al cine en la tarde.




Resumen
Al fin, después de año y medio, logré salir a pasear vestida hermosamente. En general siempre salgo a pasear los viernes, pero las últimas veces resulta que el tráfico es terrible, por lo que decidí salir el jueves 30 del 2018 y, mi idea original era ir a ver a las Reinas Chulas en Coyoacán, pero me enteré que es un teatro-bar y, el espectáculo empezaba alrededor de las 10 de la noche, sinceramente yo soy abstemia y (además, que la entrada costaba 400 pesos), por lo tanto no me atrajo mucho ir para allá pero, con un pesar de no poder ver a estas fabulosas mujeres, rápido me fui a ver la cartelera de la cinética para escoger una película aceptable. Me atrajo la película de una chica que busca a una tía en México. Invité a mi hermano a salir conmigo, y estuvo de acuerdo en ir.

Preámbulo
En enero del 2018, que estuve en el ex-DF, me comuniqué con mi amiga María José (Marijo) para ir a tomar un café en Plaza Satélite, nos dio mucho gusto podernos conocer, platicamos mucho y al terminar, quedamos de que cuando yo visitara el ex-DF, nos tomaríamos un café.

Preparando el Café,para que dos amigas
platiquen placenteramente
Así es que en la mañana del jueves  30 de junio, me levanté de la cama  y le hablé a mi amiga Mari José y le sugerí que fuéramos a tomar el café, ya fuera el viernes o sábado, pero ella me dijo que no podía esos días y, que por que no iba a su casa en ese momento y nos tomábamos un cafecito. Me dio la dirección, me vestí rápido y me dirigí a su casa, fue muy fácil llegar, me recibió encantada, traía un blusa negra  y una falda tipo A negra de lunares amarillos…Estuvimos platicando sobre nuestros sentimientos sobre ser travestis. Ella a diferencia de mi, su sueño es ser una mujer de tiempo competo. Se nos fue el tiempo volando y la gran taza de café quedo vacía… Ella empezó el doloroso proceso de regresar a su masculinidad, pero estaba tan emocionada de que yo estuviera visitándola, como yo de estar de visita, que me regaló su hermoso collar que traía puesto, se lo agradecí mucho, por ese gesto tan genuino…


Me tomé una hora y media para arreglarme, la ropa que tenía en mi cabeza para arreglarme, pensando que la tenía en la casa de mi hermano y resultó que no, así es que empecé a sacar mi ropa que tenía almacenada, encontré mi blusa entallada blanca con rayas verticales, mi falda recta a la rodilla y una chamarreta entallada.

La Salida
La foto clásica en la casa de mi hermano
Al regresar a la casa de mi hermano, rápido me bañé e inicié el ritual de arreglarme hermosamente. Tardé hora y media para quedar lista. Ya iba a tomarme las fotos en la salida de la casa de mi hermano, que ya se volvieron clásicas esas fotos, tomé la primera foto, pero en eso llegó el jardinero que guarda sus herramientas precisamente en ese lugar, así es que no me quedó más remedio que tomarme las fotos dentro de la casa.



Salimos con casi dos horas de anticipación, pensando que llegaríamos en una hora a más tardar, ya que el auto que me prestan tiene esa calcomanía que sirve para subir al segundo piso. En una media hora llegamos a Barranca del Muerto, de ahí a la cinética, nos tomó una hora y media en llegar, el tráfico por Rio Churubusco, por Barranca del Muerto y por José María Rico estaba imposible. Bueno al llegar fuimos a la taquilla, entonces mi hermano y yo empezamos a buscar una película, no por la trama, sino por el horario, ya que la siguiente película interesante empezaba hora y media después. Vimos la película Las Brazas, un documental peruano que describe la lucha de los indígenas para que las trasnacionales no les quiten sus minas y, otro documental sobre indígenas peruanos que se dedican a producir carbón (de ahí el nombre de las Brazas), y  la desesperación por la caída del mercado del carbón, ambos documentales están muy interesantes, lo malo es que las escenas son un poco cansadas, se vuelve un poco tediosa la proyección, pero por otra parte es muy interesante cómo estas personas sobreviven en esas condiciones.
En las butacas del cine, antes de iniciar la función



Al salir de la Cineteca, decidimos ir al Sanborns que se encuentra en la antigua glorieta del Riviera. Al llegar el capitán de meseros nos llevó a la mesa, y nuevamente me sentí lo máximo cuando el tomó mi silla para que yo me sentara, diciéndome, por favor Madame…

No nos venían a atender, lo que pasa que la mesera que nos debería atender se fue sin avisarle al capitán. Cuando le dije al capitán que no nos habían atendido, pidió disculpa diciéndonos que en un momento nos tomaban la orden. Vi que discutía el capitán con una mesera, lo poco que alcancé a oír era que la mesera se quejaba de la que se fue, que siempre lo hacía de esa forma, el capitán le suplicó que nos atendiera, al fin la mesera aceptó e inmediatamente se nos acercó con una sonrisa, ella se comportó muy amable, no descargó su enojo  con nosotros. Al llegar nos preguntó, señora, que va a querer, le conteste que quería unas enchiladas de mole y una jugo de naranja. Y usted señor, unas enchiladas verdes, contestó mi hermano. En lo que esperábamos tomé una foto.

  
En el restaurante cenando muy rico
Al terminar de comer fuimos a la caja a pagar, había un señor que lo estaba atendiendo el cajero y, no hubo problemas, rápido lo atendió. Después seguía una señora, no sé que pasó, pero el cajero se puso un poco nervioso, pero al final pudo resolver el pequeño error que cometió al teclear los alimentos. Pasé yo y le entregué la cuanta junto con mi tarjeta de crédito, primero tecleó en la caja los alimentos que consumimos, me preguntó que si habían sido una enchiladas de mole y  unos chilaquiles, le dije que no, que habían sido unas enchiladas verdes, a partir de ese momento se puso muy nerviosos, al grado que tuvo que llamar a su jefe, mientras me miró y me dijo, disculpe señorita, y su carita se le puso roja, jiji. Al fin llegó su jefe y rápido le resolvió el problema.  En ese tiempo le pedí a mi hermano que si me sacaba una foto cuando estaba pagando el consumo.

Atravesamo la tienda ya todos los departamentos estaba cerrado, solo el restaurante y el bar estaban abiertos. Al llegar a las escaleras, sentí ganas de ir al baño a orinar, pero mejor decidí esperar, a llegar a la casa, pues no me gusta usar los baños públicos (ya en otra  ocasión les platico porqué no me gusta usar los baños públicos cuando voy hermosamente vestida).

Para regresar a la casa nos fuimos por la Ave. División del Norte, hasta el circuito interior a la altura de Chapultepec, de ahí tomamos por Reforma Asia el Periférico, a la altura de del Museo de Antropología, me detuvo una patrulla, me espanté, pensé que querían asaltarnos, mi hermano me dijo que él hablaba, le dije no, déjame a mi. Al llegar el patrullero a mi ventanilla, la bajé y tratando de ser extremadamente encantadora, le pregunté que que pasaba, si había cometido una infracción. Primero se disculpó en lo que se quitaba su casco, disculpe usted señora, no pasa nada, yo insistí en que me dijera por que me había detenido, entonces me dijo que recibieron el reporte de una robo de auto on violencia y, correspondía al auto que traíamos, pero se dió cuenta que era una auto alquilado y pro lo tanto, no era posible ser el auto robado. Nuevamente me pidió disculpas y se retiró, así nos fuimos a la casa.

Llegamos y todavía tuvimos humo para tomarnos un café, platicando sobre la película, que consideramos que no era la gran cosa y lo que pasó con la policía.
Muy contenta de haber tenido un gran día hermosamente vestida.



jueves, 21 de junio de 2018

Caminando con tacones.




Muchas hombres cuando nos transformamos en mujeres, anhelamos poder salir a la calle pero, queremos pasar como una mujer común y corriente, que la mayoría de las personas, si no es que todos, nos vean como mujeres, no como un hombre con maquillaje y un vestido.

¿Qué es lo que delata que realmente se trata de un hombre y no una mujer? 


                                                                                                                                                                                                                                                     
Las siguientes dos imágenes, muestra a cuatro chicas en una fiesta de 15 años y a la quinceañera:



En estas dos imágenes hay dos chicos, ¿puedes adivinar quienes son esos dos chicos?

Es fácil detectar al primer chico, en la imagen de las cuatro amigas, la tercera de izquierda a derecha, es el chico. Por qué lo podemos saber, simplemente vean como esta parada esta chica, las piernas separadas y los brazos colgados con las palmas hacia adentro (puedes tener una mano con la palma hacia adentro, pero la otra en una posición más femenina). Esa es una típica pose un hombre. Compárenlo con el resto de las chicas, las pierna bastante juntas o cruzadas. Fíjense que si vemos sus caras, no podemos decir quien es el chico, pues las cuatro esta muy bien maquilladas y sus cabellos se ven naturales. Entonces ¿quién es el otro chico? Pues es la quinceañera, y eso lo sabemos porque el fotógrafo nos lo dice. Pueden consultarlo en la página https://www.instagram.com/fabriciocastrofotografia/  Fabricio Castro se dedica a trasformar chicos en chicas, principalmente en quinceañeras. Aparte de que saben maquillar perfectamente, les enseña a moverse femeninamente, sin caer en exageraciones, simplemente como una chica de 15 años. Les recomiendo vean el video de Bernardo, antes que lo quiten (yo tengo una copia), https://www.youtube.com/channel/UC93MGF5bFV3lgnnvpn8VlrA

Fabricio no da detalles de cómo lo hace, así es que yo les diré como empezar a practicar para ser una chica caminado por la calle.


Cómo aprendí yo a caminar como una chica. desde que tengo uso de razón, aprendí a caminar con tacones altos, siempre a escondidas de mi familia. Al paso del tiempo, salía a las 6 de la mañana y me iba caminando a la preparatoria, a una cuadra d mi casa, siempre salía una chica muy bien vestida, con sus tacones altos. Siempre me fijaba como daba los pasos, eran cortos y caminaba sobre una linea recta, los hombros no se balanceaban, siempre iban horizontales y la cabeza recta sin moverla. Inconscientemente empezaba a tratar de caminar de esa manera. Al llegar a la esquina donde tomaba su autobús, yo regresaba a caminas normalmente como un chico.
Les recomiendo esta página, explica cómo caminar, cómo pararse etc.  https://genial.guru/inspiracion-mujer/10-trucos-para-aprender-a-caminar-en-tacones-con-el-mejor-estilo-239560/







¿Qué hacemos con nuestros brazos?  Con uno de los brazos no hay problema, pues en ese brazo llevamos el bolso. El bolso nos va a forzar a llevar el brazo fijo, con el antebrazo pegado al cuerpo. El otro brazo también lo debemos llevar pegado al cuerpo, puede estar estirado, pero el balanceo debe ser muy corto, el del hombre el balanceo es largo, también pueden llevarlo doblado. 


Para cuando nos sentamos a comer o a tomar el té o café, los antebrazos hay que procurar tenerlo lo más pegados al cuerpo. En esta caricatura se ve claramente como deben estar nuestro antebrazos.



Los hombres en general levantamos los brazos para tomar o comer.

Por el momento dejo estos consejos aquí. Si te interesan, podemos seguir platicando de más sobre cómo ser un poco más femeninas cuando nos transformamos.

Les mando un beso y un abrazo.

P.D. Para saber si les interesó, por favor pónganme un comentario, se los agradeceré mucho